En un encuentro donde la precisión de la alta relojería se une con la riqueza del diseño artesanal mexicano, Panerai y Casa Huakal presentaron una experiencia única que puso en diálogo el valor del tiempo, la herencia y la creación hecha a mano.
Como parte de su compromiso con la transmisión del conocimiento y la preservación de los oficios, Panerai organizó una serie de clases exclusivas enfocadas en el armado de su calibre P3000. Estas sesiones reunieron a mujeres apasionadas por el diseño y la creatividad, quienes tuvieron la oportunidad de acercarse al nivel de detalle y dedicación que define a la alta relojería, mientras descubrían las colecciones de la firma.

La propuesta encontró un eco natural en la filosofía de Casa Huakal, espacio dedicado a promover el diseño mexicano y la preservación de técnicas tradicionales a través de una curaduría que celebra identidad, herencia y comunidad.
Una pieza clave de esta colaboración fue la participación de Kalimori, asociación impulsada por Casa Huakal que trabaja junto a artesanos mexicanos para perpetuar técnicas ancestrales y generar oportunidades sostenibles. Como extensión de este esfuerzo, Panerai y Berger Joyeros destinarán el 10% de las ventas generadas durante las masterclasses a Kalimori, reafirmando que el lujo contemporáneo también puede ser una plataforma de impacto cultural y apoyo a comunidades creativas.

Más allá de un acercamiento a la relojería, esta iniciativa abrió una conversación sobre el tiempo como legado: aquello que se transmite y permanece a través de las manos, el conocimiento y la dedicación de quienes preservan los oficios.

Con proyectos como este, Panerai fortalece su vínculo con las comunidades creativas en México, fomentando espacios donde la relojería, el diseño y la artesanía convergen para contar historias con propósito.