se vivía en el país. Hoy, casi cuatro décadas después, adidas revive ese momento irrepetible con Bringbacks, una colección que rescata el jersey y el tracksuit inspirados en el segundo Mundial celebrado en casa, cuando México se convirtió en el epicentro emocional del fútbol mundial.

Antes de la era digital, el fútbol se experimentaba de forma íntima y colectiva. Las salas se llenaban de familiares, los vecinos entraban sin tocar y la tienda de la esquina se convertía en punto de reunión. México 86 se jugó tanto en el Estadio Azteca como en los hogares, las calles y los barrios, donde el balón rodaba en forma de conversación, emoción y orgullo nacional.

Bringbacks recupera esa memoria viva. No se trata solo de una reedición estética, sino de una reinterpretación emocional de una época en la que figuras como Hugo Sánchez, Manuel Negrete o Pablo Larios eran más que futbolistas: eran símbolos compartidos que marcaron a una generación entera.


La colección conecta generaciones a través de colores, siluetas y símbolos reconocibles, recordando que el fútbol también se hereda. Cada prenda funciona como un puente entre pasado y presente, evocando rituales colectivos que nacían de manera natural alrededor del juego.


Como señala adidas, México 86 enseñó a vivir el fútbol juntos. Bringbacks no solo mira atrás, sino que reactiva esa experiencia común, donde el diseño se convierte en vehículo de memoria y pertenencia. Un homenaje que demuestra que el verdadero legado del Mundial no está solo en los resultados, sino en la forma en que unió a todo un país.