En este Día del Padre, la moda se convierte en un homenaje al tiempo, la elegancia y la responsabilidad. Whitman, la marca fundada en 2014 por los hermanos colombianos Felipe y Sebastián Falla, llega como una propuesta ideal para quienes buscan regalar más que una prenda: una filosofía de vida.


Nacida de la pregunta sobre cómo crear moda desde la responsabilidad, Whitman entiende que cada decisión en el diseño y producción tiene un impacto en las personas y en el entorno. Por eso, sus piezas se elaboran bajo el concepto slow made, privilegiando el tiempo, la investigación y la selección consciente de materias primas provenientes de distintas regiones del mundo.

Más que moda, Whitman ofrece un estilo de vida que se mueve entre lo clásico y lo funcional. Sus prendas son multipropósito, con detalles artesanales y acabados sutiles, pensadas para acompañar los distintos ritmos de la vida: desde la pausa para un café hasta la energía de un viaje.


En una fecha dedicada a honrar a los padres, regalar Whitman es también regalar una invitación a desacelerar, observar y elegir con intención. Cada pieza refleja valores que trascienden lo estético: permanencia, propósito y comunidad.
A más de una década de su fundación, y con presencia en México desde hace casi dos años, Whitman ha encontrado un terreno fértil en una ciudad que combina tradición y modernidad. Sus tiendas en la Ciudad de México son espacios donde conviven música, arte, diseño y sostenibilidad, convirtiéndose en puntos de encuentro que van más allá de la moda.

Este Día del Padre, Whitman recuerda que el verdadero lujo no está en la velocidad ni en la novedad constante, sino en el detalle y la permanencia. Porque al final, no se trata únicamente de qué vestimos, sino del tiempo que elegimos honrar al hacerlo.