El vínculo entre moda y emoción toma protagonismo en la nueva campaña de Gucci, una exploración visual sobre cómo un bolso puede convertirse en objeto de deseo absoluto. Bajo el concepto Beauty and the Bag, la firma italiana presenta una narrativa donde los accesorios no solo complementan, sino que definen la identidad.


Las protagonistas de esta historia son Kate Moss y Emily Ratajkowski, quienes encarnan dos universos distintos a través de los modelos Borsetto y Giglio. Fotografiada por el icónico dúo Mert and Marcus, la campaña se construye a partir de retratos que capturan la conexión íntima entre cada mujer y su bolso.
El Borsetto, reinterpretado en materiales como GG Canvas, suede y cuero negro, refleja una estética versátil y sofisticada. Por su parte, el Giglio se presenta en tonos clásicos y texturas que evocan la herencia de la casa, consolidándose como una pieza esencial en el guardarropa contemporáneo.
La narrativa se expande en movimiento bajo la dirección de Bardia Zeinali, donde los bolsos adquieren una presencia casi onírica. En un juego visual envolvente, estos accesorios se multiplican y rodean a las protagonistas, enfatizando su papel central dentro del universo Gucci.

Bajo la dirección creativa de Demna, la campaña reafirma el enfoque de la casa hacia una nueva definición del lujo: emocional, instintiva y profundamente personal. Más allá de su función, los bolsos se transforman en extensiones del estilo y la personalidad.
Fundada en 1921 en Florencia, Gucci continúa evolucionando como una de las firmas más influyentes del mundo, celebrando la artesanía italiana mientras redefine el lenguaje de la moda contemporánea.